Curiosa película mexicana de acción que recrea la captura del Chapo Guzmán el 8 de enero de 2016 en Los Mochis, Sinaloa, a partir de las crónicas del periodista Héctor de Mauleón. La verdad es que esperaba un tratamiento sensacionalista de esa operación policial que acabó con uno de los delincuentes más nefastos del México contemporáneo. Pero su realizador, Chava Cartas, prefirió insertarse en los conflictos personales de los dos policías que casi por azar hicieron preso al narcotraficante que había desafiado las estructuras judiciales del país.
Sus personajes principales son Arturo Carmona (Alfonso Herrera), un policía veterano quien tiene una esposa embarazada, dos hijos, un salario insuficiente, una conciencia muy honesta y el recuerdo de un operativo que terminó mal, y Héctor Rosales (Noé Hernández), también policía veterano, pero con una actitud distinta que prefiere acomodarse a las circunstancias. Entre ambos se inicia una relación tensa, marcada por la desconfianza mutua.
Pese a estar inspirada en hechos reales, La captura tiene la estructura de un film policíaco tradicional que revela no solo los detalles de esa operación específica sino también de las zonas oscuras de la justicia en México. No se limita a las escenas de acción. Amplía su visión hacia la insitucionalidad de la justicia y los códigos morales del narcotráfico.
Carmona y Rosales patrullan Los Mochis cuando persiguen un automóvil robado. Dentro encuentran al Cholo Iván (Juan Pablo Cruz García) y a Joaquín ‘El Chapo Guzmán’ (Héctor Kotsifakis), quien acaba de escapar de un operativo militar. Atrapar al criminal más buscado de México debería representar la culminación de una carrera. Para estos hombres, en cambio, es el comienzo de una larga noche en la que cada llamada, vehículo y uniforme puede pertenecer al cártel. El Chapo está esposado, pero ellos son quienes parecen prisioneros.
Como las identidades de los policías permanecen protegidas, Carmona y Rosales son construcciones dramáticas. Chava Cartas no pretende entregar una reconstrucción definitiva, sino imaginar el dilema de dos agentes ordinarios obligados a custodiar a un hombre que puede comprar a sus superiores y llegar hasta sus familias.
Kotsifakis evita la caricatura del capo extravagante. Guzmán aparece golpeado y fatigado después de la fuga, pero recupera el control cuando comienza a estudiar a sus captores. Descubre rápidamente cuánto ganan, qué necesitan y qué temen perder. No requiere un arma: tiene dinero, hombres repartidos por todo el territorio y la certeza de que la institución policial es considerablemente más frágil que su organización.
Allí se encuentra la verdadera tensión de La captura. El capo ofrece una recompensa capaz de resolver los problemas económicos de Carmona. Entregarlo significa conservar la integridad y volver a una vida precaria; liberarlo podría garantizar el futuro de su familia, siempre que consiga sobrevivir a su propia traición.
Si están interesados, la pueden ver en Netflix.
LA CAPTURA, México, 2026. Dirección: Chava Cartas. Guion: Bernardo Esquinca y Héctor de Mauleón. Fotografía: Beto Casillas. Montaje: Alberto J. Baixauli, Sam Baixauli. Elenco: Alfonso Herrera, Noel Herrera, Héctor Kotsifakis y Paola Ferandez, entre otros.



