Anoche (domingo 25 de abril) me acosté muy temprano. Hoy despierto demasiado temprano. Son las cinco am. En mi cabeza bullen las imágenes de la exposición que visité ayer, Diario en tiempo de pandemia: viajantes, paisajes y aguas de Jacobo Borges (en la foto de Abraham Tovar) en la Galería Freites en Las Mercedes. Jacobo, 95 años, presente junto a su obra actual, lo más reciente desde la pandemia hasta hoy. ¡Descomunal!
¿Cómo describir lo que vi?
Es entrar en un ambiente muy grande, espacioso como lo es el de la Freites, y encontrarse con una obra gigante. Paneles negros enormes cuyas superficies, en partes, brillan como espejos. ¿0 como aceite? ¿O es petróleo derramado y suspendido estático sobre una superficie cual una pared o panel posado perpendicular al piso? La tela pintada de negro y en partes bañada con una resina logra el maravilloso vidrioso efecto… y sobre el panel se recuesta una figura humana, cual esqueleto, alambres y elementos de hierro retorcidos… la fuerza de las figuras es impactante.

Junto a ello su autor, sencillo, tranquilo. El mismo hombre que casi llega a un siglo, marcando los decenios del arte en Venezuela y el mundo, y que hace cincuenta años realizó la espectacular exposición multimedia Imagen de Caracas, integrando las artes y abriendo el chorro del cine venezolano.
Lo que vi hoy está en dos pisos, pintura, escultura y también hay video, obra hecha a partir de papeles recortados a granel, esparcidos y luego unidos en armonioso equilibrio, durante el encierro por la Pandemia… es una obra no de madurez, ¿de postmadurez? sobrecogedora, por sus dimensiones y su fuerza.
Página web de la Expo: https://expodiariodepandemia.netlify.app/



